|
January/February
2005
What's Our
'Capacity for Ministry'?
En Español
Those who really know me know that on more than one
occasion the Myers-Briggs personality type indicator has
scored
me as an ENFP. Among other things, this means that I am
highly unlikely to see a particular matter in only one way
with
only one solution.
For example, take my drive to Episcopal
House. To get to the diocesan office, I travel back and forth
from South Fullerton
Ave. in Montclair to Mulberry Street in Newark. That seven
to
eight mile, twenty to twenty-five minute drive can be accomplished
in many, many ways:
Bloomfield Ave. to Broad Street to
Mulberry, with any number of variations;
Interstate 280 with at least three
or four possible exits; Oraton Parkway
to Springdale Ave. with options; and
many others…any of which I might
be inclined to use. Get the idea? I do
know that there are people who travel
back and forth to work using the same
roads every day. I know and appreciate that that system works
for
them. It just doesn’t work for me.
When the Bishop talks about the stewardship
of our resources, and the clergy, laity, media, and communities
we serve
only hear that the Bishop is out to close churches, then
there is
clearly a misunderstanding about the polity of this church.
There
is also a misunderstanding about the leadership style and
intent
of this Bishop. There is also the sense that there is only
one
option to us if we are to address the important issues of
the
stewardship of our resources
The conversations I am inviting us to
have are not focused around one option,
that is closing
churches, but around “Capacity for Ministry”— a
phrase I plan to develop in my annual
address at our
January 2005 convention.
How will we measure
and assess our capacity for ministry in any given place in
our diocese? Where does it need to be sustained and enhanced?
Where does it need to be developed from scratch? What resources
will we need? Where is our capacity for ministry diminished
and
not likely to be restored effectively? I do know that conversations
are already taking place or are being planned. Included
among
them are several local Episcopal congregations beginning
exploratory
conversations about ministry in their area; an Episcopal
and a Lutheran congregation; an Episcopal congregation
with a reformed Jewish congregation; and other groups beginning
to get outside their own boxes to imagine and dream and
vision in the midst of honest present realities. All of
these
conversations
are pointing to an exploration of our capacity for ministry
and our commitment to describe for our time the nature of
Christ’s ministry entrusted to us as we embark on
the journey of
the 21st century. I cannot imagine one cookie-cutter solution
that will be appropriate as we answer the questions about
our “Capacity for Ministry.” And neither should you.
+John Palmer Croneberger
Cuál es nuestra ‘Capacidad
para Ministerio’?
Quienes
realmente me conocen saben que en más de una
ocasión el indicador de tipo de personalidad Myers-Briggs
me ha
clasificado como un ENFP. Entre otras cosas esto quiere decir
que es muy poco probable que yo vea una situación
particular
desde un solo punto de vista y únicamente con una
solución.
Por ejemplo, el conducir mi automóvil hasta la Casa
Episcopal.
Para ir a la oficina diocesana, voy y vengo desde la Avenida
South Fullerton en Montclair hasta la Calle Mulberry en
Newark.
Ese viaje de siete a ocho millas, con una duración
de veinte
a veinticinco minutos se puede realizar en muchísimas
formas:
tomando la Avenida Bloomfield hasta la Calle Broad y de ahí hasta
Mulberry, con un número de variaciones; La Ruta
Interestatal 280 con al menos tres o cuatro salidas posible;
El
parkway Oraton hasta la Avenida Springdale con opciones;
y
muchas otras…cualquiera de las cuales me puedo inclinar
a
usar. Entiende lo que quiero decir? Yo se que hay quienes
usan la
misma ruta para ir y venir del trabajo todos los días.
Me doy
cuenta y aprecio el hecho que ese sistema funciona para ellos.
Pero no trabaja para mí.
Cuando el Obispo habla sobre la mayordomía
de nuestros recursos, y el clero y el laicado, los medios
de comunicación,
y
las comunidades que servimos solo oyen que el Obispo se propone
cerrar iglesias, entonces claramente hay un malentendido
sobre
el funcionamiento de esta iglesia. Hay también un
malentendido
sobre el estilo de liderazgo e intenciones de este Obispo.
Hay
también la idea de que solamente tenemos una opción
si nos
proponemos dar frente a los importantes problemas de la
mayordomía de nuestros recursos.
Las conversaciones que estoy invitando
a que tengamos no están centradas en una opción,
el cerrar iglesias, sino en la “
Capacidad para Ministerio”—expresión que
planeo exponer
en mi discurso anual de nuestra convención de Enero
del 2005.
Cómo vamos a medir y evaluar
nuestra capacidad para ministerio
en un lugar dado de nuestra diócesis? Dónde
necesitamos
apoyarlo y mejorarlo? Dónde necesitamos desarrollarlo
desde lo
más básico? Qué recursos vamos a necesitar?
Dónde se encuentra
disminuída nuestra capacidad para ministerio y con
pocas
posibilidades de ser restablecida efectivamente?
Se que ya se están efectuando
conversaciones o que están
siendo planeadas. Entre ellas se incluyen muchas congregaciones
Episcopales locales que están empezando conversaciones
exploratorias sobre ministerio en sus áreas; una
congregación
Episcopal y una Luterana; una congregación Episcopal
con
una Judía Reformada; y otros grupos empezando a salir
de sus
propias cajas para imaginar y soñar y desarrollar
una visión en
medio de honestas realidades presentes. Todas estas
conversaciones están señalando hacia una exploración
de
nuestra cpacidad para ministerio y nuestro compromiso a
describir para nuestro tiempo la naturaleza del ministerio
de
Cristo confiado a nosotros mientras nos embarcamos en la
jornada del siglo 21.
No me puedo imaginar una solución simple que se pueda
aplicar cuando damos respuesta a preguntas sobre nuestra “
Capacidad para Ministerio.” Y usted tampoco debería
hacerlo.
+ John Palmer Croneberger
(Translated by the Rev. Edgar Gutierrez-Duarte, St.
Paul’s, Paterson). |